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La costumbre de
intercambiar regalos en los días cercanos a Navidad, nos llega desde la
antigua Roma, cuando el emperador Domiciano fijó la duración de las
Fiestas Saturnales en una semana, comprendida entre el 17 y el 23 de
Diciembre.

El primer día,
después de ofrecer un sacrificio al dios Saturno, se inauguraban las
fiestas y durante los siguientes se organizaban festejos y diversiones
populares, entre los que destacaban las loterías y juegos de azar.

Los
sirvientes y los esclavos tenían plena libertad mientras duraban las
fiestas y estaban autorizados a dejar las labores que normalmente
desempeñaban mientras sus amos se reunían con sus amigos para comer y charlar.

Durante ese
tiempo, todo el que lo deseara era libre de acercarse al emperador y
obsequiarle algún pequeño objeto, sin valor económico alguno y que se
suponía portador de buena suerte para el emperador. Estos objetos recibían
el nombre de Strenae.

Con el
tiempo
la costumbre de hacerse obsequios se generalizó y en las capas altas de la
sociedad su valor aumentó hasta llegar a ser verdaderamente
suntuosos.


Diseño,
texto y gráficos de Trenzas
Remodelada
en Octubre 2007
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